Estos cupcakes de calabaza y especias son ideales para Halloween porque combinan el sabor auténtico de la calabaza asada en casa con unas especias que huelen a otoño. El frosting de queso crema con canela remata el conjunto y, además, son muy fáciles de decorar.
Ingredientes (para 12 cupcakes)
Para el puré de calabaza asada
- 500 g de calabaza tipo cacahuete o violín
- 1 cucharada de aceite de oliva
Para los cupcakes
- 200 g de puré de calabaza asada (el que habrás preparado)
- 180 g de harina de trigo todo uso
- 100 g de azúcar moreno
- 80 g de azúcar blanco
- 80 ml de aceite de girasol
- 2 huevos medianos (a temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de canela molida
- ½ cucharadita de jengibre molido
- ¼ de cucharadita de nuez moscada
- ¼ de cucharadita de clavo molido
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- ½ cucharadita de bicarbonato
- Una pizca de sal
Para el frosting de queso crema con canela
- 200 g de queso crema tipo Philadelphia (frío)
- 100 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
- 180 g de azúcar glas
- 1 cucharadita de canela molida
- ½ cucharadita de extracto de vainilla

Cómo hacer el puré de calabaza asada en casa
Corta la calabaza por la mitad, retira las semillas y coloca las mitades en una bandeja con papel de horno. Pinta la carne con un poco de aceite, tapa con papel de aluminio y asa a 180 °C durante 50-60 minutos. Cuando esté blanda, saca la pulpa con una cuchara y tritúrala hasta obtener un puré fino. Deja que se enfríe completamente. Este paso es el que marca la diferencia: el sabor es mucho más profundo que con puré de bote.
Preparación de los cupcakes
Precalienta el horno a 175 °C (arriba y abajo) y coloca 12 cápsulas en el molde. En un bol mezcla los huevos con ambos azúcares hasta que blanqueen un poco. Añade el aceite y el puré de calabaza y bate hasta que quede homogéneo.
En otro bol tamiza la harina, la levadura, el bicarbonato, las especias y la sal. Incorpora los ingredientes secos a los húmedos en dos veces, mezclando solo hasta que desaparezcan los grumos. No sobrebatas o los cupcakes quedarán duros; ese fue uno de mis primeros errores.
Reparte la masa en las cápsulas, llenando hasta ¾ de su altura. Hornea durante 18-22 minutos. Estarán listos cuando al pinchar con un palillo salga limpio. Deja que se enfríen completamente sobre una rejilla antes de decorar.
Frosting de queso crema con canela
Bate la mantequilla sola durante 2 minutos hasta que esté muy cremosa. Añade el queso crema frío y sigue batiendo solo hasta integrar (unos 30 segundos más). Tamiza el azúcar glas con la canela y añádelo poco a poco. Por último incorpora la vainilla. Si queda demasiado blando, mételo 15 minutos en la nevera antes de usar.
Coloca el frosting en una manga pastelera con boquilla redonda o estrella y cubre los cupcakes con un bonito remolino.
Dos ideas de decoración fáciles para Halloween
1. Calabacitas fantasma: con el mismo frosting forma una pequeña montaña sobre cada cupcake. Con chocolate negro fundido pinta dos ojitos y una boquita asustada. Solo necesitas una bolsa de congelación con la punta cortada. Quedan tiernos y muy rápidos.
2. Topping de arañas y hojas: espolvorea canela sobre el frosting para simular polvo de bruja. Coloca unas cuantas bolitas de azúcar naranjas y negras y, con chocolate negro, dibuja patas de araña saliendo de una bolita. Si te da pereza dibujar, simplemente pon unas hojas pequeñas de masa quebrada recortadas con forma de arce y horneadas 8 minutos a 180 °C. Quedan crujientes y dan un toque muy otoñal.
Guarda los cupcakes en la nevera dentro de un recipiente hermético. Sácarlos 20 minutos antes de servir para que el frosting se suavice. Con estos trucos que he ido aprendiendo a base de pruebas fallidas, te saldrán unos cupcakes que enamoran tanto por dentro como por fuera.

