Estos cupcakes de limón rellenos de lemon curd y coronados con merengue italiano tostado son una opción elegante y fresca para cualquier celebración. La combinación de sabores ácidos y dulces con texturas contrastantes hace que cada bocado sea una experiencia.
Ingredientes
La receta rinde para 12 cupcakes medianos. Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente salvo el limón.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Harina de trigo todo uso | 180 g |
| Polvo de hornear | 8 g |
| Mantequilla sin sal | 120 g |
| Azúcar blanco | 150 g |
| Huevos medianos | 2 unidades (110 g) |
| Leche entera | 60 ml |
| Ralladura de limón | 2 cucharaditas |
| Zumo de limón | 30 ml |
Para el lemon curd (relleno)
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Zumo de limón | 120 ml |
| Ralladura de limón | 1 cucharadita |
| Azúcar | 100 g |
| Yemas de huevo | 4 unidades (80 g) |
| Mantequilla fría | 50 g |
Para el merengue italiano
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Claras de huevo | 100 g (unas 3 claras) |
| Azúcar | 200 g |
| Agua | 60 ml |

Cómo preparar los cupcakes de limón
Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Coloca 12 cápsulas de papel en una bandeja de muffins.
Bate la mantequilla con el azúcar durante 3-4 minutos hasta que la mezcla blanquee y esté cremosa. Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición. Incorpora la ralladura y el zumo de limón.
Tamiza la harina con el polvo de hornear. Añade la mitad a la mezcla de mantequilla y bate a velocidad baja. Vierte la leche y mezcla, después incorpora el resto de harina. No sobrebatas o los cupcakes quedarán duros.
Reparte la masa en las cápsulas, llenando hasta ¾ de su capacidad. Hornea durante 18-20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Cómo vaciar el centro de los cupcakes
Una vez fríos, utiliza un descorazonador de manzanas o un cuchillo pequeño para extraer el centro de cada cupcake. Haz un agujero de unos 2 cm de diámetro y 2,5 cm de profundidad. Guarda las tapas o migas; puedes desmenuzarlas y espolvorearlas sobre el merengue más tarde para dar textura.
Prepara el lemon curd. En un cazo a fuego medio-bajo mezcla el zumo de limón, la ralladura, el azúcar y las yemas. Remueve constantemente con una espátula hasta que espese y alcance 80 °C (unos 8-10 minutos). Retira del fuego, añade la mantequilla en trozos y bate hasta que se funda. Cuela y deja enfriar completamente. El curd seguirá espesando en la nevera.
Rellena cada hueco con una cucharilla o con una manga pastelera hasta casi el borde. Coloca de nuevo la tapita de bizcocho si quieres o déjalo abierto para que se vea el curd.
Preparación del merengue italiano
En un cazo pon el azúcar y el agua. Llévalo a 118-120 °C sin remover. Mientras, monta las claras a punto de nieve suave en un bol limpio.
Cuando el almíbar alcance la temperatura, viértelo en hilo fino sobre las claras mientras sigues batiendo a velocidad media-alta. Continúa montando hasta que el bol esté frío al tacto y el merengue brille y forme picos firmes. Esto suele llevar 8-10 minutos.
Cómo tostar el merengue sin soplete
Coloca el merengue sobre los cupcakes usando una manga con boquilla grande redonda o de estrella. Haz una buena montaña que cubra todo el borde para sellar el relleno.
Precalienta el grill del horno a 220 °C con calor solo arriba. Coloca los cupcakes en la bandeja del centro y mételos bajo el grill durante 1-2 minutos, vigilando constantemente. El merengue se dorará en cuestión de segundos. Gira la bandeja si es necesario para que quede uniforme.
Si tu horno no tiene grill potente, puedes usar el modo aire caliente a 200 °C durante 3-4 minutos. El resultado es un bonito color caramelo en las puntas que además aporta un ligero sabor tostado muy agradable.
Deja que los cupcakes se enfríen un poco antes de servir. Se conservan bien en la nevera durante 2 días, aunque el merengue pierde algo de volumen con el tiempo. Saca de la nevera 30 minutos antes de comer para que el curd y el bizcocho recuperen su textura ideal.
El truco que más repito después de muchos intentos fallidos es no llenar demasiado los moldes y controlar bien la temperatura del merengue. Si el almíbar no llega a 118 °C el merengue puede bajar; si pasa de 122 °C puede quedar granuloso. Un termómetro de cocina es el mejor amigo en este paso.

